Ahora le da por pensar que eres de piedra, que sigues sintiendo pero que lo reprimes, como hace ella. Pero sabe que es sólo una excusa que se inventa cada noche para dormir, una vez más sin saber nada de ti.
Ha pasado mucho tiempo ya. Demasiado. Y aún a ratos, ya ves...

No hay comentarios:
Publicar un comentario